Portada 3

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miércoles, 28 de octubre de 2015

Low fueron con todo en el Lara


Tremendo concierto el del pasado lunes en el Teatro Lara por parte de Low. Lo cierto es que el recuerdo de 2005, con el magnífico The Great Destroyer y el paso de su gira de promoción por Madrid de este disco, por la antigua Sala Arena hizo que quien esto escribe esperara este pasado lunes un concierto como aquel, canciones duras, largas e hipnóticas mezcladas con el rock y casi pop que albergaba aquel álbum de 2005. Diez años después no hubo concesión alguna, si acaso What Part Of Me y Lies de su último disco recién lanzado Ones & Sixes. Low fueron con todo, tal y como es su sonido, tal y como son ellos.

                                                              



Lo cierto es que el concierto
tuvo mucha intensidad. Imaginaba a un posible espectador que no supiera de qué iba aquello, tuvo que flipar ante aquel muro de sonido, de distorsión, de tristeza hipnótica, de guitarras enfurecidas. Tremendas fueron las versiones de Monkey y Pissing, esta última en especial. Sparhawk daba la impresión de estar tan metido en la ejecución que daba un poco de reparo toda esa concentración. Quizá por esta misma intensidad el público, aparte de los unánimes aplausos tras las canciones, apenas acertaba a hacer alguna exclamación ante los primeros acordes de un nuevo tema para después quedar sumido en el silencio. Alguien se atrevió a decir un tímido thank you desde el patio de butacas del Lara, respondido con un leve gesto del cantante. Alan Sparhawk, hasta casi los bises no se dirigió a los espectadores, dio las gracias por tanto recibido durante tanto tiempo y deseó que los allí presentes, al salir, siguiéramos nuestro camino en paz.

Fue un concierto duro, en el sentido de implacable. Lo ingenuo con
Low es esperar que toquen en directo Just Stand Back, California o Step. Aunque esta es una de sus caras, Low, creo, es Sparhawk haciendo sonar increíblemente a su guitarra, es Mimi Parker ejecutando el ritmo implacable mientras susurra con su gran voz al micro, es Steve Garrington tocando el bajo como un clavo, ellos son canciones distorsionadas, eternas, a veces plúmbeas, a veces rocosas, siempre buenas, siempre con algo que descubrir en ellas. Ellos son Low.










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