Portada 3

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martes, 5 de junio de 2018

Eugenio, el documental que pone rostro a la tristeza


La gente muchas veces me dice que le gustaría ser como yo cuando estoy subido en el escenario, mostrando un franca sonrisa mientras canto ante miles de personas un clásico de rock tras otro, a mí también me gustaría ser ésa persona. Bruce Springsteen decía esto en sus memorias y es lo primero que vino a la mente de este bloguero justo después de ver el documental Eugenio, dedicado al genial humorista catalán fallecido en 2001.

Lo cierto es que poco se supo de la vida privada de
Eugenio cuando el humorista era una súper estrella en el entretenimiento nacional. Su presencia era permanente en los principales programas de televisión allá por los años 80, las cassettes de sus chistes estaban presentes en los coches familiares, no había chaval o adulto que no empezara algún chascarrillo en aquella época diciendo saben aquel que diu...

                                                          


Tal vez por esto el documental Eugenio resulte tan demoledor, por lo inesperado que es saber cómo fue la vida de este hombre contada por sus testigos directos: hijos, representantes, ex mujer y amigos. Eugenio Jofra, el hombre de la mirada triste, la cara de palo y vestido de riguroso luto tuvo una larga carrera artística con un comienzo ignoto, de forma accidental se convirtió en humorista y conoció un éxito brutal, pero pronto la vida se le torció de manera trágica al morir en 1980 víctima de un cáncer su primera mujer, el amor de su vida, Conchita Alcaide, dejando viudo y dos hijos de corta edad.

Muchos de
los defectos y aristas de la personalidad del humorista se vieron acentuados a partir de la desgraciada muerte de su mujer, pero sin embargo, los protagonistas del documetal que cuentan a los espectadores la vida y obra de Eugenio también dejan testimonios de una persona generosa que tuvo el valor de reconocer sus errores.

Eugenio murió también joven, no llegó a cumplir los 60 años, víctima de un ataque al corazón.
Sobre las tablas dejó una huella muy profunda con su original y minimalista puesta en escena, su eterna cara de funeral, el manejo de los silencios y el retumbar de su voz que cambiaba de tono grave a nasal a conveniencia. Eugenio, documental firmado por Jordi Rovira y Xavier Baig, descubre la cara oculta de uno de los mejores humoristas españoles de los últimos 50 años.









miércoles, 30 de mayo de 2018

La otra cara de la gran final


Después de la fiesta que supuso la final de la Copa de Europa el pasado sábado conviene no perder la perspectiva crítica de hacia dónde va el fútbol. Este partido se ha disputado en una ciudad europea, Kiev, que a día de hoy no está preparada para recibir y acomodar a los miles de aficionados que se desplazaron a presenciar el partido en directo. Los hinchas, de nuevo, han sido víctimas de los abusos de líneas aéreas, agencias de viajes y cadenas hoteleras. Los madridistas desplazados a la la capital ucraniana han pagado en torno a los 1.000 € tan sólo por el vuelo, una tarifa de lujo para ser tratados a cambio como el ganado: vuelos con horarios intempestivos, la obligación pasar el día en una ciudad desconocida sin tener un sitio donde descansar para tan solo presenciar el partido y, como las reses, ser de nuevo amontonados en un aeropuerto incapaz de dar salida a tantos vuelos a la vez, lo que tuvo como consecuencias cancelaciones de vuelos, gente durmiendo en el suelo de la terminal, retrasos interminables y aterrizaje de vuelta en Madrid casi al mediodía del domingo. Mientras tanto, la UEFA miraba hacia otro lado.

Por parte del Liverpool el directivo que hace de enlace de la directiva con los aficionados, Tony Barret, al menos tuvo la decencia de dar la cara y pedir disculpas días antes del partido a sus aficionados: Para aquellos de ustedes que lleguen a Kiev, espero que valga cada centavo y cada onza de esfuerzo que hayan invertido. Para aquellos que no lo hacen -y ya hay demasiados en este puesto- me disculpo por no poder ayudarles. El fútbol sin fans no es nada".

                                                    


Sin embargo, por su parte, el Real Madrid no sólo permaneció en silencio sino que mientras los socios de a pie se las veían y se las deseaban para organizar el viaje a Kiev por su cuenta y riesgo, éstos vieron incrédulos cómo la Junta Directiva del club de Chamartín decidía otorgar entrada sin pasar por el sorteo y subvencionar el vuelo al 50% de su coste a los integrantes de la Grada Fans cuando muchos de ellos ni siquiera tienen la condición de socios y además pagan una cuota de abono irrisoria. Es decir, para la Junta Directiva del Real Madrid hay aficionados de primera y socios de segunda. Mientras pasaba esto, 3.000 socios devolvieron la entrada que obtuvieron por sorteo por no encontrar el método de viaje a Ucrania. Para llorar.

Por si esto fuera poco, el portal de información EcoDiario.es informaba el pasado miércoles en este artículo que
la UEFA estudia llevarse la final de la Copa de Europa a otro continente como respuesta al calendario infernal que está diseñando la FIFA con el nuevo Mundial de Clubes, la Liga de las Naciones y el Mundial 2022 que se va a disputar por primera vez en la historia durante el invierno del hemisferio norte. De confirmarse todos estos nuevos campeonatos y el traslado de la final de la Copa de Europa a otro continente, estos serían los clavos que cierren el ataúd de las aficiones, la confirmación definitiva de hacia dónde va el fútbol: las hinchadas importan poco o más bien nada, sus absurdos y desfasados sentimientos hacia su club de toda la vida no son rentables, esto es un negocio a escala universal donde lo único que tiene cabida es el dinero y el rendimiento de las inversiones. Aunque suene crudo, al menos el socio agradecería semejante arranque de sinceridad por parte de cualquier presidente de club o de la UEFA o FIFA que diera voz a esas intenciones, así el futbolero sabría a qué atenerse y dedicar su tiempo libre -bien tan escaso- y sus emociones donde sepan apreciarlas.










domingo, 27 de mayo de 2018

En el recuerdo desde la victoria


El pasado viernes buena parte del madridismo calmó los nervios previos a la final de ayer viendo el magnífico programa de Paco Grande en Teledeporte Conexión Vintage, dedicado a la trayectoria de la Quinta del Buitre en la Copa de Europa de la temporada 1987-88 donde el Madrid hizo la proeza de eliminar consecutivamente al Nápoles del mejor Diego Armando Maradona, al Oporto de Madjer, vigente campeón, y al Bayern de Múnich de Matthaeus y Augenthaler para morir en el paso previo de la final ante el PSV de Eindhoven, equipo que a la postre vencería sin haber ganado un partido en cuartos, semifinales y final.

                                                       


Poco después de la finalización del desgraciado partido de Eindhoven, donde el Madrid dispuso de tantas ocasiones de gol como la magnífica chilena de Hugo Sánchez que tantos recordamos ayer con el golazo de Bale y que lleva 30 años sin entrar en la portería holandesa, Paco Grande entrevistaba en el césped del Philips Stadium a un jovencísimo Emilio Butragueño que era la viva imagen de la desolación. El Buitre lamentaba haber caído ante un equipo netamente inferior y señalaba la tremenda dificultad de llegar por tercera vez consecutiva a unas semifinales de Copa de Europa y aunque la plantilla de aquel Real Madrid era joven y podía tener más oportunidades sabía que la ocasión perdida había sido única.

Ahora que se ha ganado la decimotercera Copa de Europa, la tercera consecutiva consecutiva y la cuarta en cinco años, en esta temporada en la que se ha logrado triunfar en las competiciones continentales más prestigiosas en fútbol y baloncesto a la vez, conviene recordar todo aquello. Tengamos en la memoria a aquellos magníficos deportistas que lucharon hasta el final y nunca lograron el objetivo pero en cambio con su juego y sus valores demostrados en la cancha permanecerán siempre en el corazón de la hinchada.

También el pasado viernes el músico
Quique González escribía este artículo publicado en el diario El País sobre la generación que perdió la final de 1981 donde se pueden leer estas conmovedoras palabras:
Santillana, mi héroe, no pudo volar para salvarnos aquella noche. Todavía tiene clavado el puñal cuando recuerda la derrota y entonces me duele a mí también.

Desde el éxito que vivimos hoy, recordemos con todo el cariño a los
Garcías, a Santillana, Juanito, Del Bosque, Camacho, Stielike, Cunningham, a la Quinta del Buitre, Milan Jankovic, Rafael Gordillo... que tantas veces nos hicieron soñar y sentirnos orgullosos del Real Madrid.









jueves, 17 de mayo de 2018

¿Dónde vamos a bailar esta noche? Un libro de Javier Aznar


Un libro que versa sobre lo efímero, así describe David Gistau en el prólogo este libro de Javier Aznar, periodista y escritor, también autor del Manual de un buen vividor. Así es, breves son los episodios que llenan las casi 300 páginas que contiene esta obra y escaso es el tiempo que lleva al lector a devorarlas por el interés que provocan.

                                                          


Es más que probable que el lector no sólo se sienta identificado en ¿Dónde bailamos esta noche? sino que se verá perfectamente retratado. Quien esto escribe se ha descubierto a sí mismo en estas páginas del mismo modo que cuando vio la película Pagafantas en la gran pantalla se iba hundiendo progresivamente en la butaca del cine al reconocerse en lo narrado en ella. Así pues Javier Aznar nos ofrece pagafantismo ilustrado, obsesiones futboleras, querencia a la buena vida, malas elecciones con las mujeres y facilidad para verse envuelto en situaciones ridículas con un agradable toque irónico.

Además de lo anteriormente descrito, Javier Aznar
emplea con inteligencia la nostalgia en este libro: cómo te sentías cuándo de chaval estrenabas unas zapatillas de marca, el encuentro con la chica elegida ¿quién no ha pensado en el nombre de los posibles hijos cuándo uno se dirige a una primera cita?; el submundo del coleccionista de cromos, el puto Garitano, glorioso cuento publicado también en la revista Líbero; el viejo cine, las antiguas series... Este bloguero ha leído este libro en apenas unos pocos días durante los trayectos en transporte público al trabajo. Mientras los compañeros de viaje iban con cara seria pensando en las miserias diarias o mirando compulsivamente sus teléfonos, servidor iba esbozando una franca sonrisa cuando no emitiendo breves carcajadas, lo que siempre es de agradecer. ¿Dónde vamos a bailar esta noche? está editado por Círculo de Tiza y su primera edición fue publicada en abril de 2017.












jueves, 26 de abril de 2018

Lucas Vázquez, el hombre tranquilo


Desde que regresó al Madrid en 2015, la figura de Lucas Vázquez no deja de crecer. Da igual que disputara con el Espanyol una temporada entera, ha hecho y sigue haciendo méritos para ser considerado como hombre de un solo club. A punto de cumplir 27 años, Vázquez encara sus mejores años como futbolista afianzándose cada vez más en el 11 titular del Real Madrid.

                                                     


Las pocas dudas que podía albergar el aficionado sobre la pasta de la que está hecho el joven jugador gallego se disiparon cuando Vázquez enfiló camino al punto de penalty en la dramática tanda de la final de la Copa de Europa de Milán de hace dos años. Allí, recorriendo la distancia entre el círculo central y el punto fatídico,
donde el alma se encoge, cuando las piernas se vuelven de plomo y la angustia se apodera del alma y nubla la mente, Lucas Vázquez asumió la responsabilidad del primer lanzamiento, con paso seguro y mirada firme. Incluso se permitió hacer malabarismos con el balón, helando la sangre del madridismo en particular y del planeta fútbol en general. El resto es de sobra conocido.

El último capítulo de la historia de
Lucas Vázquez en el Real Madrid la escribió el jugador en el partido de ayer jugando en una posición que no es la suya, de lateral derecho, ante las necesidades del equipo creadas por la lesión de Carvajal. Le tocó cubrir al auténtico agitador del Bayern, Franck Ribery. El veterano extremo galo, consciente de estar quizá ante su última oportunidad de volver a ganar la Copa de Europa fue una pesadilla para el Madrid pero el buen hacer de Lucas Vázquez impidió que el francés fuera determinante en el resultado del partido de ida. Lo mejor de todo es que en tan solo 6 días, tenemos otro Real Madrid – Bayern de Múnich en el Bernabéu, ¿quién da más?








domingo, 22 de abril de 2018

AKA Doc Pomus, un documental de William Hechter y Peter Miller


El recuerdo es vago y puede ser un poco impreciso. La primera vez que quien esto escribe tuvo noticias de Doc Pomus fue gracias a un artículo de un mítico periodista musical español en los primero números de la revista Ruta 66 allá por 1985 o 1986, por tanto el bloguero contaba con 13 o 14 años. En él, el reputado periodista musical contaba cómo en uno de sus viajes se encontró a Doc Pomus en un aeropuerto o estación, completamente solo. El plumilla acudió a saludarle un tanto sorprendido porque nadie reconociera al genial compositor. Pomus, agradecido por el saludo se despidió con un mensaje a los aficionados españoles: Doc Pomus seguirá dando guerra durante mucho tiempo. Aquel artículo fue como ver el mar por primera vez viendo lo que había detrás de ese nombre.

El documental AKA Doc Pomus, dirigido por William Hechter y Peter Miller, recoge el recorrido vital del genial compositor contado a través de los testimonios de hermanos, hijos, ex mujeres y por supuesto músicos que llegaron al estrellato gracias a las canciones de Pomus y también de quienes fueron apadrinados por él. La primera impresión que uno se lleva de este personaje es de admiración por la entereza con la que afronta su minusvalía física, en el 95% de las fotos y en testimonios documentales del propio Pomus siempre aparece con una franca sonrisa y más cuando sabes que fue este y no otro el motivo por el que las discográficas le descartaron para darle la oportunidad de hacer una prometedora carrera de cantante blues.

                                                         


Entonces, Pomus decidió cambiar a la composición. Estamos a finales de los años 40 y principio de los 50, los blues man y primeros intérpretes del rock and roll necesitaban de los compositores para sacar adelante sus nuevos discos. Ese era el método de producción. Las editoriales musicales se concentraron en el Brill Building neoyorkino. Pomus, debido a sus limitaciones físicas, decidió hospedarse en un hotel cercano a este edificio para tener cerca las oficinas donde vendería sus composiciones. En el vestíbulo de este hotel se reuniría a diario con admiradores, aspirantes a compositores y músicos, consagrados o no.

La necesidad de las editoriales de ampliar mercado hacia los nuevos consumidores en los años 50, los
teenagers, hace entrar en escena a Mort Shuman con quien Doc Pomus formaría un binomio demoledor en la composición de grandes éxitos, como la inolvidable y multi interpretada Viva Las Vegas. Pero no todo fueron sonrisas y éxitos en la vida de Doc Pomus, los años 60 y 70 fueron difíciles para Pomus en lo personal y profesional a pesar de apadrinar a nuevos talentos como Phil Spector. Pomus se mantuvo activo casi hasta el final de sus días, falleció en 1991 a causa de un cáncer. El documental AKA Doc Pomus cuenta más acerca de esta figura imprescindible, de sus canciones, de quienes firmaron con él tantas composiciones que forman parte de la memoria del aficionado. Fue estrenado en 2012 y a día de hoy está disponible en Filmin.








domingo, 15 de abril de 2018

Campeones, una película de Javier Fesser


Uno realmente no sabe bien qué se va a encontrar como espectador al ir a ver Campeones. Afortunadamente, viendo el trailer o los anuncios de la película en distintos medios de comunicación, no se desvela nada definitivo de la acción y de lo que ocurre con este singular equipo de baloncesto, salvo que nos ponen sobre la pista de la narración nada más. En otros casos, desgraciadamente no es así.

                                                         


Javier Fesser, director y coguionista junto a David Marqués, acierta de pleno en alejarnos de paternalismos, sensiblerías y moralinas para poner el punto de vista de esta historia en la normalidad pura y dura, con sus pros y contras, de la discapacidad en la vida diaria y añadirle además una buena dosis de ternura y de humor. Fesser nos invita a que aceptemos a estos chicos tal y como son, no como quisiéramos que sean. Sinceramente, el trabajo que hacen los jugadores del Club de Baloncesto Amigos es realmente encomiable, asombra su capacidad para desenvolverse delante de la cámara, ellos son: Sergio Olmo, Julio Fernández, Jesús Lago, José de Luna, Fran Fuentes, Gloria Ramos, Alberto Nieto Fernández, Roberto Chinchilla y Stefan López.

Una vez más,
Javier Gutiérrez deja claro el talento interpretativo que posee, da igual que represente a un escritor miserable que al antihéroe de una serie de aventuras medievales, ahí está él para sacar adelante cualquier proyecto. En Campeones, la gran Luisa Gavasa le apoya a la perfección en el papel de la madre. Más testimoniales son los roles de Daniel Freire y Juan Margallo, mientras que Athenea Mata es la hada madrina ideal. Vayan al cine a ver Campeones, sumérjanse en esta historia, deje que le invadan el humor, la ternura y la emoción, merece la pena.