Portada 3

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jueves, 12 de marzo de 2015

Esperpento en el Bernabéu


Ya lo saben, ayer el Real Madrid se clasificó de milagro para los cuartos de final de la Copa de Europa, tras perder en casa frente al Schalke 04 por 3-4. La renta traída de Alemania del partido de ida y Ronaldo, una vez más, han sido los artífices del pase, pero sinceramente pocas veces he visto a un Madrid no flojo, sino tan pusilánime, inapetente, desganado y desinteresado, y llevo ya tres décadas asistiendo al Bernabéu. Se dieron todos los 'pecados' que la afición no perdona.

                                                         


El ambiente al principio del partido de ayer, a pesar de haber perdido el liderato en Liga y de haber perdido 5 puntos de 6 posibles, era bueno. El público del Bernabéu es muy distinto en las eliminatorias de
Copa de Europa al que asiste los fines de semana a la jornada de turno de Liga. Es más generoso, más permisivo siempre que haya entrega y competitividad. Los sucesivos vaivenes del marcador fueron cambiando el ánimo del espectador. En mi ingenuidad, pensaba que con el 1-2, el equipo alemán tendría que marcar dos goles más para clasificarse, pero el error de cálculo era evidente, tan sólo un gol más del Schalke nos eliminaba. Con el empate y posterior 3-2 todo parecía resuelto, incluso con el 3-3, pero a falta de 8 minutos, Huntelaar puso el 3-4, a un solo gol del abismo.

Ahí se desató el
pánico en la grada, rostros desencajados que iban de la angustia al disgusto pasando por la incredulidad ante lo que estaba ocurriendo, porque los 4 goles alemanes eran evitables tan solo con un poco de actitud, orden y ganas. Cada vez que el Schalke sacaba un córner, había gente en la grada que directamente no quería mirar, los hinchas azulones botaban sin parar en el 3er y 4º anfiteatro ante lo que estaban viviendo y ante la oportunidad de hacer algo muy grande. Simplemente, no se lo creyeron desde el principio, si hubieran puesto un poco más, habrían marcado el quinto gol que firmaba la proeza. Casillas sacó dos balones peligrosos que puso a prueba la resistencia cardíaca del personal.

Al final,
la pitada de la afición al equipo fue justa y necesaria. El descontento es general, teníamos la Liga muy bien encarrilada, ahora toca rectificar e intentar ganar en Barcelona dentro de dos jornadas. Ante un equipo que no tenía más complicación que aguantar el magnífico resultado de la ida, a punto estuvo de convertirse la eliminatoria en una cagada histórica en Europa. Culpables son todos, tanto entrenador como jugadores. Lo único bueno del partido de ayer, fue pasar de ronda. Igual que hemos empezado a jugar mal, podemos volver a jugar bien. ¿Quién sabe? La temporada pasada estuvimos a punto de caer en Dortmund y luego terminamos campeones. Las cosas son cómo acaban, veremos qué pasa, pero mucho tiene que cambiar este Real Madrid para terminar ganado un título esta temporada.













2 comentarios:

  1. Como aficionado al cine de Terror, tengo que decir que lo visto el otro día en el Bernabéu fue muuuuuuuy jebi.
    Por lo menos acabó bien
    El brigadier

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    Respuestas
    1. Brigadier:
      Sí, acabó bien, que en definitiva es lo importante. En mis pesadillas de la noche posterior al partido, veía piernas con medias azules corriendo como locas, mientras que otras, con medias blancas, apenas se movían.
      Gracias por leer el post y dejar el comentario.

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