En Textos de Amor y Odio se habla de cine, literatura, música y de fútbol. La intención no es otra que crear debate y ofrecer pistas que pueden ser interesantes para el lector. Entren libremente, marchen sin novedad y dejen algo de la felicidad que traen.
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jueves, 31 de marzo de 2016
Jinetes en la Tormenta, de Diego A. Manrique
El título de esta recopilación de artículos viene por una inesperada asociación del título de la canción de los Doors con una extraña -y a la postre, dramática- anécdota que le pasó al autor del libro en Los Ángeles, California. Al fin y al cabo, como dice Manrique en el prólogo, las canciones son una dulce mentira, por ello conviene seguir su pista y la de sus creadores.
Jinetes en la Tormenta es, como queda dicho, una recopilación de artículos, de encargos publicados originalmente en el diario El País, así como en los suplementos de la cabecera madrileña de cultura, Babelia, y del fin de semana, El País Semanal. Perfectamente estructurados en capítulos clasificados por épocas, estilos musicales y distintas categorías de grupos y cantantes, leyendo Jinetes en la Tormenta uno llega a saber que Fats Domino es un tipo que prefiere llevar una vida tranquila que la de una súper estrella del firmamento musical; cómo fue aquel concierto de los Rolling en el Calderón bajo el diluvio universal, quienes éramos niños en el 82 tenemos que conformarnos con lo que nos cuentan las generaciones anteriores; el contexto del único e irrepetible álbum London Calling, la confluencia del descubrimiento de América por The Clash y la aparición de Guy Stevens; nos enteramos de cómo Neil Young sacó adelante la banda sonora de Dead Man, de Jim Jarmush; nos sorprendemos sabiendo que Bob Marley iba a tocar en Madrid pero la espantosa experiencia -1980- de Lou Reed en el estadio del Moscardó hizo que las autoridades lo prohibieran.
Precisamente, de Lou Reed viene una de las mejores anécdotas del libro: al autor del libro le puso ojitos y le pasó la mano por la pierna... para morirse del susto. Ya en serio, aprender, conocer nuevos músicos y los personajes que hay a su alrededor, nuevas pistas donde el curioso e interesado lector descubrirá fascinante música es una de las constantes del trabajo de Diego A. Manrique. Quien esto escribe es un ferviente seguidor suyo, desde que siendo un crío cogía las revistas musicales del cuarto de sus hermanos, se preocupaba de grabar en VHS aquellos increíbles programas musicales de la televisión pública española de los años 80 o pasaba la tarde escuchando El Ambigú. Diego A. Manrique está muy activo en las redes sociales, además un jueves sí y otro no deja un nuevo Mapa Secreto en Radio Gladys Palmera. Síganle, merece la pena.
lunes, 5 de octubre de 2015
Robert Mitchum canta, That Man
Hace
poco hablábamos de La Noche del Cazador del
despiadado falso predicador llamado Harry Powell, interpretado por
Robert Mitchum. Hace también ya muchos años, escuchando El Ambigú
de Diego A.
Manrique en
Radio 3, sonó la magnífica versión del hit Sunny
cantado por el genial actor. Después de tirar de tan suculento hilo,
descubrí que Mitchum había llegado a grabar dos discos y estos
estaban reunidos en el álbum That Man.
El recopilatorio That Man, el calypso
El CD viene acompañado de un librito en el que se resume brevemente la vida de Mitchum desde su infancia hasta su irrupción en el panorama cinematográfico de EE.UU. Cuenta además cómo llegó Robert Mitchum a conocer el calypso, género musical propio de las islas caribeñas que al parecer surgió de la prohibición que tenían de hablar entre ellos los esclavos. Durante un rodaje que le llevó a Trinidad y Tobago, Mitchum quedó prendado de este género musical, se empapó de su cultura, compró todo aquel disco que pudo y al regresar al continente grabó Calypso-is like so (1958), donde su grave voz deja regalos como Tic, Tic, Tic y What is this Generation Coming To?
El recopilatorio That Man, el calypso
El CD viene acompañado de un librito en el que se resume brevemente la vida de Mitchum desde su infancia hasta su irrupción en el panorama cinematográfico de EE.UU. Cuenta además cómo llegó Robert Mitchum a conocer el calypso, género musical propio de las islas caribeñas que al parecer surgió de la prohibición que tenían de hablar entre ellos los esclavos. Durante un rodaje que le llevó a Trinidad y Tobago, Mitchum quedó prendado de este género musical, se empapó de su cultura, compró todo aquel disco que pudo y al regresar al continente grabó Calypso-is like so (1958), donde su grave voz deja regalos como Tic, Tic, Tic y What is this Generation Coming To?
Repaso del country y canciones crooner style
Nueve años después, en 1967 Robert Mitchum descubre por casualidad en la radio del coche mientras viaja a un rodaje la canción Little Old Wine Drinker Me, en un principio tuvo la intención de pedirle a Dean Martin que la grabara para una película, pero al no estar disponible el miembro del rat pack, finalmente fue el propio Mitchum quién se dirigió a Nashville, donde, ya puestos, grabó el álbum original That Man. Este disco incluye 12 canciones, la ya mencionada versión de Sunny, también Ballad of Thunder Road película del mismo título protagonizada por Mitchum donde también compone la música de la canción mientras Don Raye pone la letra. Este disco también incluye temas del más puro estilo crooner, como In My Place y también country como este You Deserve Each Other.
Admirado por el star system de su tiempo y reconocido por mitos como Frank Sinatra, es innegable que Robert Mitchum tenía un profundo amor por la música, fue un gran melómano. Aunque esta no era su principal ocupación, dejó esta breve pero intensa colección de canciones.
*Los datos publicados en este post vienen incluidos en el libreto del CD That Man, publicado en 1995 por Bear Family Records. Datos recopilados por Joseph F. Laredo.
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lunes, 7 de septiembre de 2015
Sandinista! el difícil cuarto álbum de The Clash
Publicado a finales de 1980, lanzado en el Inglaterra como triple LP a precio de uno sencillo -no fue el caso de España-, nació con la difícil papeleta de seguir al London Calling, ni más ni menos. Seguramente, Sandinista! fue el principio del fin para The Clash, tanto a nivel creativo como grupo musical.
Las mejores canciones
De este disco siempre se ha dicho que habría sido una excelente obra de haber filtrado las 35 canciones que se publicaron en el vinilo triple. Igual habría dado también para un buen doble de haber seleccionado las mejores canciones del Black Market Clash, EP casi LP colocado en medio de London Calling y Sandinista! y sumarlas a este último. Aun así, el Sandinista! tiene grandes temas y de variados estilos: joyas pop como Hitsville UK, cantada por Ellen Folley pareja en aquellos días de Mick Jones o Version City, qué clase; canciones de alta carga política: Washington Bullets, The Call Up; excelentes rocks Somebody Got Murderer, Up In Heaven (Not Only Here), Police On My Back; The Magnificent Seven, primera grabación de rap en el Reino Unido, según la web del grupo; la apocalíptica Charlie Don't Surf...
En las canciones salvables de Sandinista hay algunas que son difíciles de clasificar en un estilo musical: Rebel Waltz, da la sensación de introducirnos en un mundo onírico de ejércitos pasados, derrotados, guitarras acústicas con amplias reverbs que nos trasladan a tiempos pasados; Something About England; el violín enloquecido de Tymon Dogg de Lose This Skin y las cortas pero intensas Look Here y The Leader, ideales para cuadrar la música en las caras A y B de una cinta de cassette.
Experimentaciones prescindibles
Es verdad, Sandinista! tiene muchas canciones prescindibles, o lo que es peor, no se ve el sentido. Claro ejemplo es Mensforth Hill, cómo The Clash pudo publicar algo así. Shephers Delight que cierra el triple álbum, es otro claro ejemplo de experimentación en un callejón sin salida. One More Time, es un corte tirando a pasable, con un rap insertado en él no entendible, lo curioso es que tiene su propio cover dentro de Sandinista!, pero bajo los cánones del dub, no es otra que One More Dub. Version Pardner, versión de Junco Partner es otra de las curiosidades que ofrece el cuarto álbum de The Clash, sin mucho más que aportar.
Mick Jones decía en 1980 de Sandinista! que lo imaginaba, por ejemplo, para los trabajadores de una plataforma petrolífera, para alguien que durante un largo tiempo tiene que estar en un sitio donde lo poco que puedes hacer en tu tiempo libre es escuchar un disco. Es posible que oír estas experimentaciones sonoras cobren sentido con el tiempo, a quien esto escribe no le ha ocurrido y lleva casi 30 años en ello. Pero siempre conviene tener más opiniones, Diego A. Marique dedicó el pasado mes de julio uno de sus Amplificadores del diario El País al Sandinista! También, el librito de Sagrario Luna para la editorial Cátedra dedicado a The Clash en 1988 es otra de las guías en castellano para conocer y saber más de Joe Strummer y compañía. Amable lector ¿cuál es su canción favorita, prescindible, o no, del Sandinista!?
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lunes, 13 de abril de 2015
Benji Hughes, la variedad musical hecha estilo propio
Benji Hughes fue otro de los descubrimientos que me proporcionó el histórico programa de Radio 3 El Ambigú de Diego A. Manrique. Fue un día cualquiera del año 2008 cuando sonó por la radio You Stood Me Up, escuchar este fascinante tema me hizo investigar a este cantante con gran parecido físico con El Nota, mítico personaje de la película El Gran Lebowski. Esta canción sólo era una más de las 25 que incluye el doble LP titulado A Love Extreme.
Benji Hughes
Hacer un repaso de este disco supone hacer un esfuerzo para no perderse entre tantos estilos musicales, pero lejos de ser motivo para la confusión, escuchar de cabo a rabo A Love Extreme supone una sorpresa continua por los interesantes matices musicales que podemos escuchar, la fina producción de las canciones y lo bien que suena todo. Aparte de la ya comentada You Stood Me Up -la mejor canción de las 25, aunque la más conocida sea Waiting For An Invitation-, tenemos Why Do These Parties Always End The Same Way
toda una declaración de intenciones dance, preciosas baladas como All You've Got To Do Is Fall In Love, joyas pop al estilo I Went With Some Friends To See The Flaming Lips y pequeñas sorpresas, por su corta duración como Cornfields, Mmmmmmm, The Mummy... o la bee geesera Baby, It's Your Life. A Love Extreme, en definitiva es un álbum para escuchar con tiempo y dejarse llevar por sus 25 cortes.
Pensando en qué habría sido de él, investigando por la red, descubro con cierto retraso que Benji Hughes acaba de sacar 4 discos nuevos al la vez a finales de 2014 sin el apoyo de discográfica alguna, se trata de los trabajos titulados OXOXOXOXOX, no confundir con XXOXOXX, LILILIL (sic, todos ellos) y por último Songs In The Key Of Animals. La única forma de hacerse con ellos es a través de su página web. En esta entrevista del pasado mes de diciembre en la revista Vulture tenemos más información de estos nuevos álbumes de Hughes y la posibilidad de escuchar en streaming uno de estos nuevos temas: Let's Not Ever Die. Estos nuevos discos serán motivo de un nuevo post, permanezcan atentos.
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lunes, 16 de marzo de 2015
L'âge d'or, de Cali
Ya
lo he contado anteriormente aquí,
descubrí a Bruno Caliciuri, Cali, en el mítico programa de Diego A.
Manrique, El Ambigú en Radio 3. Fue en 2004, cuando el cantante
francés acababa de lanzar su disco L'amour parfait. Este es un disco
realmente bueno, 13 canciones buenas o muy buenas, ninguna mala. Fais de moi ce que tu veux es
un temón sideral que me acompañó durante muchos años, lo mismo
que C'est quand le bonheur? Con
el paso del tiempo y la escasa repercusión que suele tener la música
francesa en España, sinceramente le perdí la pista al cantante
galo.
Me acabo de reencontrar de nuevo con Cali gracias al lanzamiento de su nuevo disco L'âge d'or, publicado el pasado 9 de marzo. Tras echarle una rápida escucha, la primera impresión es que Cali sigue en forma, predominan las baladas cercanas a la chanson, algunas de ellas con arreglos pop, otras canciones son abiertamente pop como La vie quoi! Justo después en el orden de las canciones, viene La vie est une menteuse definitivamente es uno de los grandes temas de L'âge d'or, las notas casi infantiles que salen del piano hace que este corte tenga la belleza de las cosas sencillas, la canción es pegadiza, muy poppie, la vida es una mentirosa nos canta Cali, en un estribillo que es muy futbolero, eterno como el la la la laaaa del Hot Love de T.Rex.
Camarade, Coco cantada a coro con una preciosa voz femenina que firma como Coco-Grace Caliciuri y la springsteeniana Le grand chemin forman la cordillera de las emociones de este disco.
L'age d'or, es un buen disco, recomendable. Entre este último y el primero, L'amour parfait, veo que ha habido mucha música de Cali, habrá que investigar. Si alguien sabe de ellos, por favor, comenten.
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lunes, 21 de abril de 2014
Música Moderna, libro de Fernando Márquez “El Zurdo”
Es
reciente la reedición de este librito de 1981 escrito por Fernando
Márquez, “El Zurdo”,
personaje fundamental en la gestación y desarrollo de grupos tan
históricos como trascendentales para la música española como Kaka
de Luxe o Paraíso.
Música
Moderna
es una guía que recorre los hechos que dieron forma a la Nueva
Ola
madrileña, sus personajes y lugares donde se celebraron conciertos,
unos míticos y otros no tanto. Para aquellos
que vivieron esta época
leer el libro será un viaje
al pasado con todo lujo de detalles.
Para quienes, como yo, éramos unos niños a principios de los 80 o
para los que ni siquiera habían nacido, es
un documento imperdible
sobre una época difícilmente repetible, quién sabe.
Una de las primeras cosas que llama la atención al lector de Música Moderna es la poca profesionalización que tenía el mundillo de los conciertos: personas dedicadas al ”management” porque nadie lo hacía, era habitual que los músicos sufrieran calambrazos en el escenario, promotores de conciertos que pagaban miserias a los grupos... cuando les pagaban. Y todo esto tenía lugar en la tan alabada Movida Madrileña, o en sus albores. Quizá ésa época no fue tan ideal como algunos pretenden vender.
Para quien no ha tenido una experiencia vital dentro de una banda de música popular con un poco de fama y reconocimiento, Música Moderna también narra cómo suceden los acontecimientos desde dentro de ellas: cómo la mili -madre mía- podía llevar al traste toda la planificación de una banda al tener que irse un miembro de la misma, cómo se despide a un músico de un grupo o cómo se puede ir uno, así en la página 85, Márquez cuenta cómo Juan Luis, batería de Ejecutivos Agresivos abandona el grupo porque el cantante Carlos Entrena canta como el oso Yogui (!) cuando lo que estaba detrás era que el percusionista quería ser miembro de “los Alaska”.
La primera parte del librito está dedicado al nacimiento y muerte deKaka de Luxe, banda que fue germen de dos grupos fundamentales: Paraíso y Alaska y los Pegamoides y de los músicos que formaron parte de esa aventura. No hay que olvidar que la primera edición data de 1981, por lo tanto, numerosos grupos no se habían ni formado todavía. Después le toca el turno a Radio Futura, desde su comienzo ideado y marcado por Herminio Molero, hasta la expulsión del mismo. De ellos destaca Márquez su dominio de la escena y el buen sonido que consiguen en directo. Se ríe de las críticas que reciben “los Radio Futura” por la línea que siguen de grupo de fans, como si conseguir vivir profesionalmente de la música pop fuera un delito.
Música Moderna habla de muchos más grupos, de Madrid y del resto de España, de bandas formadas por emigrantes, de periodistas musicales míticos: Jesús Ordovás, Diego A. Manrique, Rafael Abitbol... de programas de radio y televisión, de fanzines y revistas musicales, muchas ya desaparecidas como la mítica Disco Express que he visto en casa de mis padres; míticos garitos y salas de conciertos, en el libro se habla de la próxima apertura de Rock Ola, sala que yo veía por fuera cuando salía del colegio que hay en las inmediaciones, rodeada de mujeres mayores embutidas en pantalones imposibles, fumando como si no hubiera un mañana. De todo ello habla Fernando Márquez, “El Zurdo”, ya saben, no se corta una cala, con nada ni con nadie, tampoco con él mismo. Música Moderna ha sido reeditado por Libros Walden, lafonoteca.net y Roberto Salas.
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viernes, 21 de febrero de 2014
Vivir es fácil con los ojos cerrados
Hay
quien no ve utilidad a esto de los premios
Goya,
afortunadamente suelen resucitar
películas
que o bien no
has tenido tiempo de ir a ver
cuando se han estrenado o bien no
han estado mucho tiempo en la
cartelera.
Para mí este ha sido el caso de la
película de David Trueba.
En
primer lugar, la película es un perfecto
retrato de una España
que los que ya tenemos una cierta edad hemos conocido. La España
poblada de coches
Seat
con su inolvidable olor a sky
recalentado en verano: los modelos 850, 1.500, 124 (el de mi familia
era con los faros redondos, más bonito que el de los faros
cuadrados). Un país de viajes
interminables por carretera nacional,
de
bares de gasolinera a pie de travesía urbana,
de pueblos con las calles de arena, de señores mayores que, sin
conocerte de nada, te
recriminaban llevar el pelo largo,
de autoritarismo paterno, la España de los años 60 y 70 del siglo
pasado.
La
película se hace agradable de ver en general.
El elenco de actores está muy bien, merecidos
premios
de mejores actores para los actores principales Javier
Cámara y Natalia de Molina,
en especial para ella, quizá por ser más novedad de cara al gran
público. Cámara encarna al profesor de inglés que tiene la
peregrina
e inconsciente
idea de ir a encontrarse con John
Lennon
a Almería para que le corrija las letras de las canciones de los
Beatles con las que enseña
la lengua de Shakespeare
a sus alumnos, esa locura que sólo los que tienen verdadera vocación
pueden mostrar. Desde luego,
la presencia del personaje real en la gala de los premios Goya,
fue todo un momento emotivo y de reivindicación de la figura del
profesor, para eso también sirven estas cosas. También del elenco
hay que destacar la breve aparición de la encargada de la
¿residencia? femenina, tan cabrona e hipócrita ella.
Desde
luego, la
presencia de las letras
en los álbumes de música físicos es algo que recuerdo en los
discos
antiguos
de la discoteca familiar. Seguramente fue en el cambio de formato al
CD cuando esa buena costumbre se perdió para poner a cambio carpetas
con fotos o imágenes de diseño. Aparte del dinero que se invierte
cuando compras un disco, este es otro debate, las
letras siempre deben estar a disposición del aficionado, básicamente
para que pueda leer qué le están contando.
Volviendo
a la película, adjunto aquí, por su interés, el link a la entrada
del blog de Diego
A. Manrique
en el diario El País donde habla de aquellos días de Lennon
en Almería
y del libro
Juan & John
del periodista J.
Adolfo Iglesias.
Si no han visto la película, no se la pierdan. De David
Trueba
hay que destacar su buen
hacer,
lo
que dice,
cómo
lo dice y con qué sensatez.
Ah, y si no se suelen quedar a ver los títulos
de crédito
de las películas, háganlo, aunque sólo sea por curiosidad. En el
caso de Vivir
es fácil con los ojos cerrados,
todavía más.
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lunes, 9 de diciembre de 2013
El Ambigú de Diego A. Manrique
Hubo
un tiempo en Radio 3 de R.N.E. en que la programación era la
excelencia.
Programas como Diario Pop de Jesús Ordovás, Bulevar de José Mª
Rey, Discópolis de José Miguel López se alternaban con Flor de
Pasión de Juan de Pablos y sobre todo con El
Ambigú
de Diego A. Manrique. Este programa nació en 1.992 y fue eliminado
de la programación en verano de 2.010. El
E.R.E.
que afectó a numerosos profesionales veteranos de la radio y
televisión pública se
llevó por delante a numerosos programas legendarios
y El Ambigú fue uno de ellos.
Escuchar en la radio
la sintonía
de Holiday
for strings
de
la Boston
Pops
Orchestra era la señal que conducía a excelentes pistas musicales a
seguir, a descubrir nuevas formaciones, escuchar clásicos, versiones
inverosímiles entre otras muchas cosas. Como decía una de las
míticas cuñas del programa, El Ambigú era un pasillo largo y
estrecho donde cabían
todas las músicas del planeta azul.
Uno se podía encontrar con la mejor música caribeña, temas
afrobeat, crooners, especiales de canciones a
capella
de
los Beatles... Un extenso e inmenso etcétera...
En un vistazo
rápido a mi discoteca puedo ver a algunos de los músicos que Diego
A. Manrique me ha descubierto y con ellos ha enriquecido mi
conocimiento y cómo no, mi espíritu:
Recuerdo perfectamente
cómo empezó a sonar en la radio The day Texas sank to the bottom of the sea.
Un tema eterno de más de 8 minutos de duración. Los lamentos de
Micah
P Hinson
acerca de su tierra natal.
En un programa de una hora de
duración dedicado a versiones
de
Sunny,
canción de Bobby Hebb, pudimos escuchar cómo cantaba Robert
Mitchum y... oh ¡sorpresa!
Otro descubrimiento para mí de El
Ambigú fue
la banda tejana Polyphonic
Spree
y la canción When
the fool becomes a king. Conocerán
a este grupo porque formaron parte de la banda sonora de la estupenda
película de Michel Gondry Olvídate
de mí.
(Para los que lean esto desde Madrid, los cines Princesa de la
capital proyectarán el próximo 12 de diciembre esta película).
Un
cantante francés que no tuvo mucha repercusión en España pero sí
en El Ambigú fue Cali,
sobrenombre de Bruno Caliciuri. Manrique radió su estupendo LP
L'amour
parfait
de
2.004. Fais de moi ce que tu veux fue el single de ese álbum.
Jens
Lekman
fue otra joya del legado de El Ambigú. El cantante sueco nos fue
presentado a los oyentes con Friday
night at the Drive In bingo.
Para
los oyentes de El Ambigú duros de oído o lentos a la hora de
apuntar el título de las canciones que acababan de escuchar,
afortunadamente existía radiotres.org,
la página web de los oyentes donde unos pocos fieles irreductibles
colgaron con paciencia infinita los listados de canciones del
programa desde diciembre de 2.003 hasta su desaparición en julio de
2.010 y todavía hoy reivindican la vuelta de Diego A. Manrique a la
emisora. Si tienen tiempo, naveguen por allí. Descubrirán muy buena
música.
Como han podido comprobar, escuchar El Ambigú,
encontrar
en él una buena pista y tirar del hilo
era uno de los placeres que se podía experimentar en la radio. Es estos
tiempos en que a los veteranos, con toda la experiencia vital y
profesional a la espalda, se les invita a quitarse de la circulación
tenemos que agradecer que gente como Diego A. Manrique siga en la
trinchera. Todos los martes alterna entrevistas digitales con los
lectores con una edición de su podcast El
Amplificador
en
el diario El País, tiene su Zona Salvaje
en
Radio Glagys Palmera además de numerosas colaboraciones en
publicaciones como Efeeme y Rolling Stone. Síganle, merece la pena.
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