Portada 3

Portada 3
Mostrando entradas con la etiqueta Benoît Poelvoorde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benoît Poelvoorde. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de mayo de 2016

El nuevo Nuevo Testamento, de Jaco Van Dormael


Uno espera ver una buena película cuando se sabe que el máximo responsable es Jaco Van Dormael, el director de Toto, les heros  pero lo que no se esperaba era ver 'esta' película. Sin lugar a dudas, quedará en la memoria del cinéfilo por varios motivos.

Dios existe y está en Bruselas, es un tipo desastrado y de muy mal café quien lejos de ser como nos lo pintan, un abuelo bondadoso y condescendiente, no hace otra cosa sino redactar leyes para fastidiar a la Humanidad entera la vida. Dios tiene dos hijos, JC, naturalmente ausente, y la pequeña Ea, una niña espabilada de unos diez años quien se enfrenta a su padre iracundo y por consejo de su hermano, manda un mensaje a todos los humanos que cambiará su vida y desciende a la Tierra de su celestial residencia -un piso más bien cochambroso de clase media aislado en Bruselas- para redactar un nuevo Nuevo Testamento.

                                                       


Pero, ¿por qué va a ser recordada esta película? En primer lugar, por lo bien que está hecha,
el guión -escrito por Thomas Gunzig y el propio Van Dormalen- es sobresaliente, las tramas están perfectamente entrelazadas, los diálogos son brillantes, divertidos, ácidos, irónicos... En segundo lugar, por la inteligencia, creatividad y sentido crítico con el que se aborda un tema tan espinoso como es la religión sin que nadie se pueda sentir ni siquiera mínimamente ofendido. En tercer lugar, El nuevo Nuevo Testamento gusta por la excelente interpretación de Benoît Poelvoorde (Ocurrió Cerca de su Casa) haciendo de Dios, y de Pili Groyne en el papel de Ea, así como la magnífica elección del casting, tanto protagonistas, secundarios y quienes apenas aparecen unos segundos en la película. También hay que señalar la estupenda realización de Van Dormael, hay planos en esta película sencillamente maravillosos.

El nuevo Nuevo Testamento pasó muy desapercibida en las salas de cine, por suerte puede verse en plataformas digitales de pago por visión. Pero la verdad es que hacía tiempo que quien esto escribe no veía una película tan buena por todo lo comentado anteriormente y porque además, incita a la reflexión en el espectador. Desde luego, Jaco Van Dormael es de los mejores creadores de historias hoy en día.








viernes, 12 de junio de 2015

Ocurrió cerca de su casa


C'est arrivé près de chez vous es el título original de esta película de culto, de nacionalidad belga. Cosechó los premios de la Crítica Internacional y el Especial del Jurado del Festival de Cannes y el de Mejor Actor y Película del Festival de Sitges, en sus ediciones de 1992. Rodada en blanco y negro y con la cámara al hombro, lo que delata su bajo presupuesto económico, derrocha ingenio y talento por parte de los artífices de esta cinta: Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoît Poelvoorde quienes también actúan y aparecen en los títulos de crédito haciendo múltiples tareas.

                                                        


Un realizador, un cámara y un sonidista siguen a Benoît, Ben para los amigos, para documentar su vida como asesino en serie. Psicópata, carente de todo escrúpulo y despiadado Ben mata por dinero, porque le divierte y porque sí a todo tipo de personas, sin distinción. Carismático y de personalidad arrolladora, Benoît termina implicando a tan particular equipo de documentalistas en sus fechorías.

Ocurrió cerca de su casa tiene el marchamo de película underground, por su estética, por su ingenio, por la brillantez de su humor más que negro, tétrico, por sus diálogos, por su fotografía. Es cierto que puede llegar a impresionar la crudeza de sus imágenes, pero Ocurrió está más cerca del Tarantino de Reservoir Dogs que del Kubrick de La Naranja Mecánica; Benoît y sus secuaces son primos hermanos de King Schultz y de Django, apenas miran de soslayo a Patrick Bateman. El humor negro, bien medido, no en vano tiene un par de golpes muy buenos, hace superar el posible estupor en el que puede caer el espectador. Mención especial merece el actor Benoît Poelvoode, quien interpreta a Ben, por cómo retrata la frialdad y la ironía de saberse un monstruo pero a la vez intentar mostrar una cara afable y sonriente de cara a los demás, como si no hubiera roto un plato en su vida. Si el loco Ben se cruza en su camino, dejen que le cuente su historia.